Nueva campaña del Gobierno para frenar la violencia machista en el contexto del COVID19. Materiales.

Publicado el 27/05/2020Categorías Prevención, Mujer, Igualdad, Violencia de género, Violencia

El Ministerio de Igualdad, junto a la Delegación del Gobierno Contra la Violencia de Género, tal como recoge el Real Decreto Ley 12/2020, de 31 de marzo, de medidas urgentes en materia de protección y asistencia a las víctimas de violencia de género, y como parte del Plan de Contingencia contra la violencia de género, ha iniciado hoy una campaña de divulgación y de información a la ciudadanía con el objetivo de lanzar un mensaje de apoyo y de confianza a las mujeres que puedan estar sufriendo violencia de género durante el confinamiento.

La campaña, con el lema “Seguimos aquí, estamos contigo. La violencia machista la paramos unidas”, que se ha publicado hoy en diversos medios de comunicación, así como en paneles exteriores, supermercados y redes sociales, se centra en la necesidad de trasladar seguridad y confianza en los servicios especializados de atención e información para las víctimas, que han sido reforzados durante este período de crisis sanitaria. El objetivo es transmitir a las mujeres víctimas de violencia machista, así como a su entorno más cercano, que los servicios de atención a las víctimas siguen funcionando; y que las mujeres pueden salir a la calle en una situación de emergencia, independientemente de las fases de desescalada en la que se encuentren.

Spots de la campaña

Materiales de la campaña

 

25 de noviembre, Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer

Publicado el 25/11/2019Categorías Observatorio, Mujer, Violencia de género

 

En este Día Internacional de la Eliminación de la violencia contra la mujer queremos divulgar el estudio de este Observatorio realizado en 2016 sobre el impacto en resultados de salud y sociales en mujeres maltratadas en el Principado de Asturias a partir de la información de la Encuesta de Salud de 2012, resultados que en la Encuesta de Salud de 2017 se han visto confirmados y donde se observa que la prevalencia de maltrato en mujeres se ve incrementada en un 50%.

Resumen del informe:

La OMS indica una serie de consecuencias del maltrato o violencia sobre la salud en las mujeres: físicas, traumáticas, reproductivas, sexuales, psicológicas y conductuales. En este estudio pretendemos conocer el grado de afectación del problema del maltrato en mujeres asturianas a partir de los datos de la Encuesta de Salud de Asturias de 2012 (ESA-12). Consideramos que nuestro análisis facilita una visión real del fenómeno del maltrato sobre la salud de la población femenina asturiana.

Los datos provienen de la Encuesta de Salud para Asturias (encuesta mediante entrevista domiciliaria, n=1100 mujeres adultas), realizada en 2012 en Asturias. Se analizan las variables de salud incluidas en la encuesta en relación a la presencia de antecedentes de maltrato. Se calcula la magnitud de riesgo mediante Odds ratio existente en cada variable respecto a mujeres sin maltrato.

Un 4,5% de las mujeres refieren haberlo padecido y un 2% de manera continuada. Mayor frecuencia a mayor edad. Mayor frecuencia del lugar donde se produjo el maltrato: en el hogar, sobre todo en mujeres mayores. Por parte de quién recibió el maltrato: de su pareja. Mayor proporción en mujeres con estudios primarios o medios. Mayor en el centro de Asturias (urbano) que en zona rural. Más frecuente en clase sociales menos elevadas (V). Es el doble de frecuente en mujeres extranjeras (15%) respecto a las nacidas en España. En mujeres nacidas en Iberoamérica llega a ser del 20%.

Las mujeres maltratadas manifiestan una peor autovaloración que las mujeres no maltratadas en las siguientes variables: estado de salud: regular o mala, estado de felicidad, una menor realización actividades cotidianas, ocio o tiempo libre, una disminución de relaciones sociales por salud emocional y una pobre Calidad de Vida relacionada con la salud. Hay una deficiente valoración de vida sexual. Presentan una mayor morbilidad crónica (hipertensión, dolor cervical, dolor lumbar, asma bronquial, colesterol elevado, alergia crónica, diabetes mellitus, hemorroides, incontinencia urinaria, problemas de tiroides.

En el ámbito emocional hay un enorme riesgo de ansiedad y de depresión. Su autovaloración de vida social es muy pobre. Tienen problemas de sueño o dificultad de dormirse. Frecuentan más los servicios sanitarios. Consumen más drogas: tabaco, alcohol y fármacos. Los resultados de este estudio son concordantes con los datos disponibles en la literatura con las víctimas femeninas de maltrato. Se observan múltiples efectos del maltrato o violencia sobre la salud y sociales, todos ellos negativos.

En la Encuesta de salud realizada en 2017 esta pregunta se intentó realizar en la más absoluta intimidad. Cuando la mujer entrevistada no estaba sola en el momento de la realización de la Encuesta se escogía la opción: No aplicable. Aun a pesar de ser una pregunta muy comprometida la contestó el 95% de la población y en un 2,6% no fue aplicable por le motivo citado.

Refieren haber sufrido maltrato/violencia o abuso (psicológico, físico o sexual) en sus diferentes formas un 10% de las mujeres adultas población (un 10,7% corregido por las entrevistas no aplicables cuando la entrevista se realizaba en presencia de otras personas y las no contestaciones). Esta cifra es un 50% superior a la detectada en la Encuesta de 2012 quizá debido a haber implementado medidas para hacer más confidencial las respuestas.

No contestaron un 5% las mujeres (4,9%) y la condición de no aplicabilidad también fue del 2,6% (2,6% vs 1,4%).

Informe, texto completo

 

 

 

 

Violencia machista y salud pública

Publicado el 25/11/2015Categorías Desigualdades en Salud, Mujer, Determinantes sociales de la salud, Violencia de género, Violencia, Género

Reseñamos un texto publicado en el blog Médico Crítico en agosto de este año sobre la violencia de género y la importancia de su consideración como un problema de salud pública.

«La violencia de género no solamente es un problema de salud pública por la agregación de casos individuales y su alta prevalencia; lo es también porque los determinantes más proximales y distales que influyen en el estado de salud de las mujeres se ven impregnados de una estructura que agrede a las mujeres (desde los condicionantes laborales, las relaciones de poder, la estructura socio-familiar o, incluso, la asistencia clínica). Por ello hay que trascender la visión ligada a la carga de enfermedad (que no es más que una visión utilitarista centrada en la agregación de casos individuales) y plantear un marco de actuación mucho más amplio, en el que la salud pública haga cierto aquello de la salud en todas las políticas»

En el texto se referencia una editorial publicada en el Journal Epidemiology and Community Health. sobre la importancia de considerar la violencia machista como un problema de salud global y de salud pública.